¿Qué determina el valor del arte?

Esta pregunta me llegó como parte del proyecto final de mi curso sobre historia del arte. Presté atención al documental que coloqué aquí arriba y me sentí en necesidad de compartir mis conclusiones.

Actualmente obras de arte son subastadas, siendo valuadas monetariamente de manera especulativa y sesgada por el contexto social del mercado y de su comprador. En este entorno muchas veces se hace a un lado el mensaje del artista.

Hay quienes ven al arte solo como una inversión, similar a lo que pasa en la bolsa de valores con las empresas. Pero el arte no es una empresa, el arte no es una máquina que está diseñada para producir valor. El arte nace como parte de la expresión humana y me queda claro que es algo inherente al ser humano y que existe desde que se descubrieron los medios para hacerlo. El arte no se crea para generar valor así como tampoco se crea necesariamente para generar sentimientos o controversias. La manera en la que hoy entiendo el arte es como una representación tangible de lo intangible, una forma de plasmar el pensamiento humano, plasmar eso que los artistas llevan dentro.

Plasmar lo que nace dentro del sentimiento o pensamiento humano no tiene inherente un fin de lucro, sin embargo el capitalismo ha encontrado la manera de lucrar con ese efecto que las obras de arte producen tanto en individuos, como en las sociedades. Hay quien entre los super ricos compra una obra porque se sintió realmente conectado o conmovido como el ejemplo del canadiense Thompson al comprar la obra de Rubens que se cita en el documental. Pero también hay empresas especializadas en arte que compran arte para poder elevar el precio de las obras a su conveniencia, en especial si son obras que tuvieron una aceptación generalizada en la sociedad antes de ingresar al mercado para así generar demanda y especulación sobre las subsecuentes obras del artista. Y ni hablar de quienes compran el arte bajo la misma lógica/impulso de compra que el de una marca de lujo, simplemente para rodearse de lo que en ese momento se entienden como «lo mejor» o la obra maestra, como si estos conceptos no fueran efímeros y cambiantes dependiendo del contexto social en que se desarrollan.

Me quedo pensando sobre el caso de la familia de Victor y Sally Ganz quienes coleccionaron y cuidaron por años algunas obras de Pablo Picasso simplemente por amor al trabajo del artista. Ellos fallecen y sus hijos se ven en necesidad de subastar la colección debido al pago de impuestos y a la situación económica que vivieron en el momento, la venta conllevó a que tuvieran que atestiguar cómo el comprador Steve Wynn, millonario americano, atravesó una obra maestra con su codo.

El trabajo de Picasso en este particular ejemplo, pasó de manos que lo entendían y lo cuidaban a manos en las que sufrió un daño en muy poco tiempo. La misma hija entrevistada de Victor y Sally narra en el documental cómo fueron acosados por las casas de subastas después de la muerte de sus padres y llama a los salones de subasta «salones mórbidos, se tratan de la muerte y el divorcio», los compara con buitres. En el caso del trabajo de un artista como Picasso el daño no es aislado ya que es tan conocido que la obra no solo tiene significado para la familia Ganz que la cuidó durante años sino para la sociedad en general. La cantidad de personas que conecta y admira el trabajo de Picasso es enorme, es el padre del cubismo, artista abstracto más popular y su aportación al arte es mucho mayor que solo servir como concepto para una marca de lujo contemporánea.

El momento cúspide del documental en el que me parece que se evidencía la incomprensión del arte cuando se le vende como un simple bien de intercambio económico, es en dónde se muestra con ironía el cómo tienen expuestas dos obras que hizo Picasso durante años complejos de su vida en París cuando era invadida durante la Segunda Guerra Mundial, simplemente colgados como decoración en un restaurante de lujo en Las Vegas. Sin respeto alguno por el mensaje, contexto o significado de la obra.

Personalmente me entristece que grandes obras se conviertan en simples monedas de cambio y que estén actualmente en manos de personas que quizás no se conmuevan o no conecten con ellas. El arte se comprende, o no se comprende, no existen los aciertos o errores.

Saber que han habido algunas obras como las que se mencionan en el documental en donde el comprador amenaza luego con destruirlas o incluso obras que después de adquiridas son extraviadas y a las que el público en general jamás volvió a tener acceso. Si lo ponemos en perspectiva las grandes obras son «grandes» debido a la percepción de la gran cantidad de gente que así lo concibe, ¿qué derecho tiene el capital de destruir algo que surgió de la consciencia colectiva? ¿quién dió este derecho? ¿debería existir el arte como propiedad privada? me pregunto. El arte que trasciende solo lo puede hacer en la medida de espectadores que existan y conecten con ella.

Me entristece saber que hay arte al que hoy solo tienen acceso los súper ricos y que en las subastas existen aplausos al dinero y no a la obra o al autor.

Me parece que un mercado de arte que no se trata sobre el arte solo puede llevar a la descomposición del alma humana. Si me permiten la conclusión para mi será que aquello que le da valor al arte es su poder de transformarse, su poder de surgir en un ser humano cualquiera sin importar su clase social o su entorno, me parece que el valor del arte está en las vidas a las que ha servido de refugio, en las vidas que ha transformado, en los íconos que hemos conocido solo gracias a ella, en los mensajes y conceptos que el ser humano ha podido comprender solo por estos medios artísticos.

El valor del arte es mucho más complejo que un intercambio económico. La aplastante grandeza del verdadero valor del arte convierte en risible/ridícula la cantidad de millones de dólares que alguien pueda pagar por una obra.
*Se escucha de fondo Payaso de Los Caligaris*

Deseo que el arte sea, y se quede con quien pueda comprenderlo, no con alguien a quién solo le alcanza para pagarlo…

Con amor

Jess