No me gusta escribir de este tema, siento que es darle foco a esa penumbra de la sociedad con la que siempre estaré en profundo desacuerdo. Sin embargo, escribo esto para aquellos que pueden creer que la indignación que provoca Adrián Marcelo es solo por su «humor negro» o por su papel de «alfa».
«La señorita no está al nivel intelectual ni emocional, tú sí» una frase que acabo de escucharlo decir a Arath de la Torre, refiriéndose a su compañera Gala Montes en La Casa de los Famosos México, mientras intentaba amenazar a Arath para que este «dejara» algunas actitudes con las que Adrián está en desacuerdo. Mi querido Adrián, yo soy regia, y me duele lo que te voy a escribir pero tienes toda la razón al decir que Gala no está a tu nivel emocional, ni intelectual. Para tu sorpresa por el simple hecho de haber nacido en Monterrey y ser de género masculino ya estás en automática desventaja, no te preocupes, aquí te explico por qué.
Gala creció en la ciudad más poblada del país, de acuerdo al INEGI 2024, la Ciudad de México es también la mayor urbe multicultural del país, en este lugar se facilitan cosas buenas y malas, entre las buenas está la creación de conocimiento, cultura, producción artística, así como el cruce de conocimientos modernos y tradicionales. Es por esto, y por otros factores adheridos a la propia historia de tu compañera, por lo que a ella le fue más sencillo acceder a los conceptos de disparidad de género que por supuesto tú ignoras. No te culpo, es un problema muy fuerte que enfrenta nuestra sociedad regiomontana, no eres sino una víctima más entre el montón de hombres que en Monterrey viven en ignorancia absoluta sobre el machismo y el sistema patriarcal que perpetúa diariamente la opresión y violencia hacia las mujeres y (para tu sorpresa) los hombres de nuestro país.
Empezamos a evidenciar esta violencia y opresión en las reacciones que haberme pronunciado de la forma en que lo hice en el párrafo anterior va a provocar. Hombres y mujeres en desacuerdo van a quererme decir lo equivocada que estoy de la manera más violenta que esté en sus posibilidades.
Monterrey es una ciudad en donde sin lugar a dudas algo muy bueno pasó en la historia, a 8 años de que México saliera del movimiento revolucionario se vivía un caos en los más altos círculos de poder y gobierno. Fue en esa época cuando la iniciativa privada regiomontana decide atender a las necesidades básicas de sus trabajadores, se les dieron terrenos para la vivienda accesibles para todos (mi abuelo era obrero y logró acceder al beneficio) con los años se fundan colonias cómo la Cuahutémoc en San Nicolás de los Garza. Se ofrecieron servicios médicos, áreas para recreación y deporte. Se volteó la mirada del poder a las personas. Sin duda algo hicimos bien como sociedad en ese entonces y hasta la fecha, hay valores hermosos en nuestra cultura. Este es el nacimiento del orgullo regiomontano pioneros en instituir algunas de las primeras sociedades privadas para el desarrollo social en el país, los empleadores se hicieron cargo de lo que el gobierno de aquel entonces no pudo resolver. Sin duda tengo orgullo de ser del norte.
Sin embargo con el paso de los años la sociedad fue tomando varios giros que se antojan interesantes. Abrazamos la religión católica, nos comimos el cuento de que todo lo hacíamos bien y que si esto fuera un tren Monterrey sería la punta. Y con ese ego tan inflado perdimos la humildad de crecer esa mirada a las personas y seguir aprendiendo. Perdón por el largo contexto, creo que es importante compartirlo porque ese orgullo norteño a veces es más inherente en las familias regias que realmente entendido de raíz por los oriundos.
Dando paso a la descripción del arquetipo del machito regiomontano. Aquí mi apreciación, aclaro que no hay un juicio del bien o el mal en los siguientes puntos, solo una descripción de lo que yo he observado:
- Es un hombre que creé que ensalzar a la mujer es colocarla en un pedestal de pureza y castidad, alejada de toda inmoralidad o perversión. Mismos factores que utiliza para medir la valía de una mujer ya que inconscientemente la conceptualiza como un objeto, no un ser humano ni como un igual.
- Justifica la propia valía en términos de «esfuerzo» o ingresos monetarios, cuando se siente atacado lo primero que hace es recurrir a la comparación de «yo hago/gano más que tú».
- Considera que el «venir de una mamá» o tener hermanas y tratarlas con respeto lo define como aliado feminista o lo imposibilita de hacer prácticas machistas. El mismo respeto que es un valor básico elemental para la convivencia humana que nos enseñan en tercero de primaria.
- Considera que la mujer es «histérica» por estado natural y por ello elige dejar fuera algunas ideas para compartir solo con otros hombres, ya que la mujer «no podría entenderlas» por dicha situación.
- Utilizan la frase «No me voy a pelear con una mujer» en una situación de desacuerdo que sí estarían abiertos a discutir si la persona fuera del sexo masculino. Lo justifican insinuando que a la mujer se le tiene un «respeto» mayor que al hombre.
- Cela desmedidamente, consecuencia del primer punto y el sentido de propiedad que le da a «su mujer» (su objeto).
- Considera que una mujer académicamente preparada o una mujer con altos ingresos económicos son poco femeninas, intimidantes o simplemente no están dispuestos a mantener una conversación o a interactuar con ellas.
- No cree, no conoce o desestima la brecha salarial.
- Considera que hay «tipo de trabajos» que son para hombres y otros para mujeres. Regularmente se siente más cómodo si los hombres poseen las posiciones altas en la jerarquía.
- Cree que el movimiento Feminista busca la igualdad literal entre hombres y mujeres, o simplemente admite que jamás ha investigado al respecto.
- Utiliza la frase «Calladita te ves más bonita» o simplemente desestima los comentarios de una mujer sin reparar en la idea solo por venir de una persona de sexo femenino.
- Desconoce o desestima el término salud mental.
- Drena el estrés o los sentimientos suprimidos por medio de diferentes consumos.
- Le conflictúa pedir ayuda.
- Mide la sensatez o la estabilidad de una mujer en relación a su comportamiento con otros hombres o en relación a su vida amorosa.
- Creé que la vulnerabilidad que conlleva el expresar su manera de sentir está relacionada con la homosexualidad.
- Desconoce el concepto de identidad de género u orientación sexual y sus diferencias.
- Tiene tendencias homofóbicas.
- Cree que la salud mental se obtiene trabajando en el aspecto físico de las personas y por tanto juzga también a partir de este principio.
- Tiende a la negación de cualquiera de estos puntos, pues le representan la pérdida de su sensación de superioridad.
- Cree que los «hombres no lloran».
- Cree que su pareja es lo que va a detonar un verdadero cambio en su sensación de felicidad o la responsabiliza de su vida sentimental. «Un hombre cambia cuando conoce a la mujer correcta»
Estos, entre otros puntos en mi consideración conforman el arquetipo del machito regiomontano.
El motivo por el cual es importante hablar y trabajar en romper con la opresión sistémica que ejerce el machismo son los actos y violencias que se pueden desencadenar como consecuencia. Violencias hacia la mujer que en este país esperaría que ya tengamos bien conocidas, es nuestro deber enterarnos ante la gravedad de la situación. Las violencias contra la mujer sabemos que son fuertes, desesperanzadoras, preocupantes. De las que hablaré en otro espacio pero si quieren entenderlo les invito a ver en Netflix «Las 3 muertes de Marisela Escobedo».
Existen algunas violencias hacia los hombres también. El machismo implica conceptualizar al hombre como un ser superior a la mujer, ¿qué provoca esto? simplemente el cargo inconsciente de que jamás debes demostrarte como un inferior. ¿Parece poco? Te explico.
Si consideras que tú no reprimes sentimientos porque simplemente no eres tan «dramático», bueno lo siento mucho, esta es tu violencia. Si tuviste un papá que nunca te dió un abrazo, él también fue víctima de esta misma violencia. A los hombres no se les permite sentir, entonces te invito a que te cuestiones cuántas veces realmente «no sentiste nada» o si más bien no te permitiste sentir. Si es el caso ¿porqué crees que no te lo permites?
La represión genera muchísimas afectaciones en la vida de las personas, ansiedad (que hemos normalizado al grado de quererla considerar una emoción), alcoholismo, consumos desmedidos de alimentos o sustancias, depresión, la lista es interminable. ¿Alguna vez enfrentaste por primera vez a una situación en la que no sabías cómo actuar pero tuviste que callártelo porque «tú eres el hombre»? Aparentemente deberías saberlo. ¿Alguna vez se te juzgó en base a lo mal que hiciste algo que no sabías como hacer solo porque el rol social de esa actividad era del hombre? ¿Alguno de tus traumas o carencias tiene que ver con lo que se exige a los hombres? ¿Te haz(han) permitido acercarte o conocer tus traumas o carencias? Si no crees en la terapia o simplemente te enseñaron que se puede «ser feliz así» o no te enseñaron nada sobre inteligencia emocional, bueno, lamento informarte que es probablemente porque eres hombre.
Cierro contestando de nuevo a Adrián Marcelo, comentaste que tienes «armas» para «romper» a cualquiera de tus compañeros con tus palabras, mi amor, ¿de verdad crees que romper algo es difícil? cualquiera puede romper algo, no eres más inteligente por eso. Te invito a cuestionarte si realmente es comparable el dolor que puedes provocarle a alguien con tus palabras al dolor que conlleva reparar, reparar a esa persona tras el daño que le hiciste y sobre todo el trabajo que lleva el repararte tú, trabajar en tus problemas que te llevaron a liberar tus frustraciones por medio de provocar un daño. ¿Realmente te atreves a mirar lo que te duele? porque querido, todo México lo está viendo ahora y sobre todo hemos visto como no haz hecho el trabajo que te corresponde para hacerte cargo de tu propia mierda. Mi niño, con todo el cariño, cuando tengas los huev*s que requiere el repararse a uno mismo, agarrar tu mala mano de poker que te da la vida y convertirla en una escalera real. Entonces sí por favor te pido, vuelve a abrir el hocico pero esta vez que sea para compartirnos tu viaje que seguramente será mucho más interesante que cualquier cosa que en tu estado actual nos puedas compartir.
